domingo, 15 de febrero de 2009

Rabino Shalom Arush - ¡Tienes una Gran Fuerza!


"Muchos se preguntan a sí mismos: ¿Por qué yo no triunfo? ¿Por qué no me va bien? Y están confundidos y tristes. Todo esto es porque no conocen su propia fuerza."

Toda persona quiere triunfar en su vida, tanto espiritual como materialmente, cada uno desea llegar a la integridad de sus actos, llegar a la razón por la cual se encuentra en este mundo, cada persona aspira llegar al bien.

Muchos se preguntas a sí mismos: ¿Por qué yo no triunfo? ¿Por qué no me va bien? Y están confundidos y tristes. Todo esto, es porque no se conocen a si mismos, no conocen su propia fuerza.

* ¡Conócete a ti mismo!

En el hombre se encuentran fuerzas increíbles.

En el hombre se encuentra la Buena Inclinación y la Mala Inclinación.

La finalidad de la Buena Inclinación es acercar el hombre a su Creador, llevarlo al bien, a cumplir con la finalidad para la cual fue creado, hacerle conocer su propia fuerza y como debe utilizarla para el bien y para su crecimiento espiritual. Ayudarle a descubrir su propio "punto especial", así como dice Rabi Najman: "En cada uno... existe algo precioso, un punto, lo que no existe en los otros, y esta cualidad que posee influye, ilumina y estimula el corazón de su prójimo (hacia el Creador)" (Likutey Moharán I, 34). En ese "punto" es considerado el hombre un justo y un gobernante, y a esto es lo que la Buena Inclinación dirige al hombre con las fuerzas que se encuentran en él y que a las mismas debe querer descubrir y sacar a la práctica.

Por el contrario, La Mala Inclinación desea desanimar al hombre, provocarle perder la fe en sí mismo y en su poder, hacerlo caer en la tristeza y la desesperación, y alejarlo de su finalidad, llevarlo a creencias falsas y por intermedio de esto alejarlo del Creador. Ella lo priva de utilizar una de sus fuerzas, la cual es la fuerza principal en cada aspecto de su vida espiritual y material. En otras palabras, hacerlo perder el bienestar que le espera en el Mundo Venidero.

* ¿Cuál es esa fuerza?

La principal fuerza es "la fuerza de la voluntad", pues todo depende de la voluntad del hombre.

¿Cuantas veces se encuentra el hombre en situaciones en las que quiere hacer alguna cosa, rezar o estudiar sin que nadie le moleste, y no lo puede conseguir? Muchas veces... Todos nosotros conocemos y nos encontramos en este tipo de situaciones. Mas aún, poseemos las mejores condiciones para hacer una determinada cosa, mas sentimos la necesidad de dormir o ocuparnos de otra cosa, ¿por qué? La respuesta es que no tenemos bastante voluntad.

La fuerza de la voluntad es una fuerza enorme que empuja el hombre hacia adelante, pero el hombre no sabe cuando y como utilizarla.

Una de las batallas de Rabi Najman contra la Mala Inclinación, es la lucha sobre la fuerza de la voluntad. Y puesto que todo depende de la voluntad, la batalla de nuestro Rabi, que conoce y entiende los recónditos lugares del alma del hombre y todos los elementos y fuerzas que contiene, es sobre la voluntad.

Es por eso que nos enseña que "Si crees que se puede arruinar, cree que se puede corregir", y además nos indica: "Debes saber, que el hombre debe atravesar un puente muy angosto, y lo principal y esencial es no temer jamás" y esto es debido a otra regla más y muy importante que nos enseña el Rabi - "¡No existe desesperación alguna en el mundo!".

* No temas, nos dice el Rabi. Tú tienes una gran fuerza, tienes la fuerza de la voluntad. No obstante, debes esforzarte y trabajar, pues tienes la fuerza que te llevará a escalas muy elevadas. Pero sin fantasías y sin desanimarte deberás esforzarte y creer en ti mismo, en tu fuerza y que puedes hacer tu voluntad. ¡Debes saber, que toda la tendencia de la Mala Inclinación es desanimarte y destruir tu fuerza de voluntad que te empuja y te hace seguir adelante! Pero todo lo que debes hacer es "querer", despertar la voluntad y encaminarla por sendas positivas, ¡y así con seguridad llegarás al bien!

"Hay veces que la persona sí quiere, y tiene mucha voluntad, pero esta se dispersa en muchas cosas. ¡Este es el "trabajo" de la Mala Inclinación! Hacer que la persona intente hacer muchas cosas a la vez - en lugar de concentrarse en una sola, rezar por ello, conseguirlo y preservarlo - y de este modo la persona fracasa y se desanima."

El dispersar la voluntad, producto de la Mala Inclinación, es para impedir al hombre un trabajo espiritual fundamental. Es debido que el hombre tenga orden en todas sus cosas, así como se preocupa en tener sus cosas mundanas ordenadas, así también las espirituales deben estar ordenadas, quiere decir: el estudio se debe realizar en forma ordenada sin saltar de un lado al otro, y sin interrupciones innecesarias, ya que la Mala Inclinación desanima a la persona y le produce pensamientos de desesperación y tristeza diciéndole que no tiene el poder de lograr afrontar muchas cosas al mismo tiempo, ni tener éxito con una sola cosa y por esto es mejor ni tratar. Como consecuencia de estos pensamientos negativos (y ese tipo de argumentos), el hombre decae en su trabajo espiritual y siente una gran frustración.

Siente que no tiene fuerza para sobrellevar, o intentar sobrellevar los problemas y pruebas de su vida, y triunfar.

La falta de orden lleva al desánimo y a la falta de fe en la fuerza de la voluntad. Por eso es bueno saber, que es mejor "despacio pero seguro" y de que solo de esta forma es posible ver resultados positivos, aunque sean pocos, pero se logra conseguir algo y por supuesto reforzar la fuerza de voluntad.

Y como ya dijo Rabi Najman "También poco es bueno", y cuando logramos conseguir ese poco que es bueno, y también con un cierto esfuerzo de nuestra fuerza de voluntad, es esto digno de ser bien cuidado. Pues no tendría sentido estudiar una gran cantidad de materias si no tenemos la posibilidad de recordarlas e incorporarlas, sino solo lo lograremos por medio de un trabajo fundamental, que es rezar por cada detalle y detalle.

Es sabido que por cada cosa hay una cantidad de plegarias que se deben rezar. Quiere decir, que para poder modificar una mala cualidad, o sobreponerse a un mal apetito, el hombre debe rezar con meticulosidad, un tema tras otro.

Unas de las cosas por las cuales se nota la voluntad, su conexión y realización, es la plegaria. La fuerza de la voluntad se puede ver en la plegaria del hombre, pero no solo cuando la boca se mueve, sino cuando también el corazón, el cuerpo y el alma son parte de la plegaria. Tener voluntad junto con todos los órganos que participan en la plegaria, puesto que mediante la plegaria el hombre tiene el mérito de completar la corrección de su alma, llegar y cumplir su finalidad, descubrir y reforzar las fuerzas que posee y utilizarlas.

Entonces la Mala Inclinación no podrá desanimarlo ni con objeciones como "tu no eres bueno para esto" o "tu eres incapaz" etc. Pues el hombre le podrá responder de esta forma: Es cierto, no soy bueno para esto, pero es porque no he rezado lo suficiente, no he tenido bastante voluntad, pero ahora ya estoy un poco más fuerte y creo en mi voluntad y en las fuerzas que hay en mí, y por eso voy a rezar más por este asunto, y tendré éxito.


* Dijo Rabi Natan: "Dónde veo una privación, es o porque no han rezado por ello, o porque no han rezado lo suficiente". ¿Y cual es la privación? La falta de voluntad. Donde falta algo hay que llenarlo con voluntad y buenos anhelos y rezar por ello. No dejar "lugar vacío" a los malos deseos de la Mala Inclinación, que son los malos apetitos que le causan al hombre perder su voluntad de santidad.

¿Por qué justamente la plegaria? Por cuanto que la plegaria es la señal de la fe del hombre, y de la creencia en sus fuerzas. Sobre eso dijo Rabi Najman: En el momento que el hombre reza (con concentración), todas la fuerzas del hombre entran en las palabras de su plegaria y le ayudan a concentrarse todavía más. También le ayudan a fortalecer su voluntad y completar su privación.

El hombre debe saber que solamente existe una sola y simple voluntad, que es la voluntad del Creador. Cuando el hombre tiene este conocimiento y anhela conectarse con la voluntad del Creador y cumplirla, entonces logra conocer su misma fuerza. Pero cuando no hace esto, siente una sensación de frustración y se desanima.

* licaremos esto:

Existen etapas en la vida del hombre que son llamadas: "En orden" y "En desorden".

En orden: Cuando el hombre no intenta oponerse y actuar en contra de la Voluntad Divina, sino de conectarse con ella. Esta conexión se ejecuta por intermedio del "Habla", es decir la plegaria. De esta manera tiene el mérito que el Creador le infunde vida por intermedio de sus palabras, le completa sus faltas, y le entrega la Sabiduría y el Conocimiento de la santidad. Y como han dicho los Sabios "Si posees conocimiento ¿qué te falta?".

Porque por medio del Conocimiento el hombre logra llenar sus privaciones y conectase con la Voluntad del Creador, y como está escrito "Quien desea purificarse, desde el Cielo le ayudan" – y esto siempre cuando sus deseos son santos y se conectan con la Voluntad Divina.

* desorden: Cuando el hombre siente que no tiene éxito y que las cosas no están en orden, debe saber que esto es orgullo, y desea "reinar", ya que quiere que las cosas se solucionen a su manera, pero esto está en contra de la Voluntad del Creador. Y por eso llega el hombre al "desorden" y se desanima y se siente fracasado porque las cosas no van como el quiere.

Pero debemos saber que el hombre vino a este mundo para trabajar sobre su voluntad, y según el nivel de esta así se acercará al Creador, y las cosas estarán en "orden" según su fuerza de voluntad, la cual está conectada con la Voluntad del Creador por medio de su fe. Este es realmente el trabajo del Tzadik (Justo) en este mundo – fortalecer la fe en cada uno, hacer que el hombre se conozca a si mismo, y a las fuerzas que se encuentran en él.

"uando sientes frustración debes preguntarte a ti mismo: ¿Acaso tuve voluntad suficiente para conseguirlo? ¿Acaso recé lo suficiente por conseguirlo?"

¡Tienes una gran fuerza! Pero es muy importante no vivir con fantasías. No podemos pensar que sin trabajo, esfuerzo y voluntad podemos tener éxito, sino solamente cumpliendo los consejos, con el estudio de la Torá, la plegaria y el refuerzo de la fuerza de voluntad podremos llegar a los objetivos que nos hemos impuesto. Ya que "si queremos podemos".