lunes, 29 de junio de 2009

Rabi Lazer Brody - No tenemos Cuernos



- La semana pasada, un americano que pensaba que los Judíos tienen cuernos, llegó al Museo Conmemorativo del Holocausto en Washington D.C. mi ciudad natal, y comenzó a disparar matando a un guardia de seguridad, antes de ser abatido por un tiro de los agentes del orden, quienes corrieron al lugar.

¿Acaso todavía en el siglo veintiuno existe ese necio mito? ¡¿De dónde sacaron ciertas personas la ridícula idea de que los Judíos tienen cuernos?!

Investiguen a Miguel Ángel …

Miguel Ángel era muy cercano al Papa Julius II, quien le encargó muchas de sus obras. Las esculturas bíblicas de Miguel Ángel, sus pinturas, y sus frescos estaban basados en la tradicional traducción de la Biblia del Vaticano.

En Éxodo 34:35 está escrito:

"y los Hijos de Israel vieron entonces que rayos de Luz emanaban de la tez del rostro de Moisés."

Después de 40 días y noches frente a la Presencia Divina, la cara de Moisés reflejaba una brillante Luz Divina.

Los "rayos de Luz" en hebreo, el Lenguaje Sagrado que es la lengua de la Biblia, son "karnáim", que tiene también otro significado, a saber, "cuernos", como los de una vaca.

Comprueben las Biblias Italianas de los siglos 15 y 16.


En ellas se dice que Moisés bajó del Monte Sinaí "con cuernos que sobresalen de la piel de su cara". De esta traducción defectuosa, Miguel Ángel esculpió su clásico Moisés, y de ahí que incontable números de personas empezaron a creer que los Judíos tienen cuernos.

¿Cómo podrían los expertos hebraicos del Papa cometer tal error?

Muy simple:

"las traducciones no judías son literales, basadas únicamente en el entendimiento del traductor y los límites de su cerebro."

La interpretación judía tradicional de la Escritura está basada en la lengua original, "Lashon HaKodesh" o Lengua Sagrada, con la que el Creador habló a Moisés. Durante más de 3,000 años, los niños judíos han aprendido esta lengua desde los tres años.

No sólo aprendemos la Lengua Sagrada, sino que dedicamos nuestras vidas al aprendizaje de la Ley Oral, la explicación del Creador de la Ley Escrita a Moisés, que ha sido transmitida en forma de cadena continua de una generación a la siguiente, por vía del Talmud y la Cábala.

Además, tenemos a los Sabios de cada generación que tienen la responsabilidad de interpretar la Palabras Santas del Creador.

Con respecto a la interpretación de la Escritura, con todo el debido respeto a mis amigos no judíos, este es nuestro "juego local" – una competencia que se lleva a cabo en nuestra cancha.

Por ejemplo, muchos eruditos de la Biblia interpretan las profecías literalmente y dicen que dos terceras partes del mundo serán físicamente destruidas durante la guerra de "Gog y Magog".

"El Rebe Najman de Breslev dice algo distinto (véase Sijot HaRan, 35 y 220), que Gog y Magog es una difícil batalla espiritual entre la herejía y la fe."

Tal como Rabi Najman de bendita y santa memoria, el Melitzer Rebe me reveló en nombre del gran Rabi Aharón de Belz de bendita memoria, que la guerra de Gog y Magog ha terminado (aunque todavía lucharemos contra sus feroz consecuencias espirituales, hasta la llegada del Mesías, pronto y en nuestros días, Amén).

En apoyo adicional, he recibido tres cartas de mis estimados colegas de Jabad, diciéndome que el Rebe de Lubavitch tenía la misma opinión, y en particular que Gog alude a Hitler (en ruso se pronuncia "Gitler") y que Magog alude a Moscú (en ruso Moskva).

Un consenso entre el Rebe Najman de Breslev, el Rebe Aaron Rókaj de Belz y el Rebe Menajem Mendel Schneerson de Lubavitch es imposible discutir.

* Moisés bajó la Torá del Monte Sinaí.

Moisés recibió de Di-s las explicaciones orales sobre lo que está escrito en el Pentateuco. Sin estas explicaciones, no sabríamos cómo observar el sábado, fabricar los Tefilín, escribir una Mezuzá, o construir una Sucá.


- Esa tradición oral, codificada por Maimónides en el siglo 12, explica quién y qué es el Mashíaj (Mesías), y los criterios para reconocerlo. Las traducciones y las interpretaciones no judías de nuestra Torá y nuestros Profetas no son sólo de valor nominal, sino que carecen tanto del conocimiento profundo de la Lengua Santa, como de la tradición oral; esto explica las diferencias en las creencias de Cristianos y Judíos.

No tenemos problemas con que cada uno siga sus propias creencias...

"Para parafrasear al filósofo americano Henry David Thoreau (1817-1862), dejen a cada uno de nosotros que siga el toque del tambor que oye."

Muy pronto, de cualquier manera, la Verdad será revelada a todos.

Así que mientras tanto, seamos todos amigos y trabajemos juntos para hacer de este mundo un lugar mejor para vivir.

Con nosotros, los Jasidim de Breslev es muy fácil llevarse bien, tal como nuestros compañeros cristianos y musulmanes pueden atestiguar, (según todos los E-mail's que recibimos) - no tenemos cuernos.



* Fuente: Breslev.co.il