viernes, 28 de agosto de 2009

Rebbe Menajem M. Schneerson - Retornando a la Verdad

por Rebbe Menajem M. Schneerson

Sra.

Baltimore, Maryland

Saludo y Bendición:

He recibido su carta, en la que me escribe acerca de su formación, y también acerca del cambio en su forma de vida, dado que fue criada en un ambiente que no era cien por ciento ortodoxo.

Sin embargo, a su debido tiempo tuvo un cambio y se tornó más observante, y esto ha creado ciertas fricciones entre usted y su marido.

Puedo entender bien que su marido, que no la ha acompañado en esta senda o, de algún modo, se ha movido lentamente detrás, pueda estar algunas veces algo insatisfecho con que su compañera en la vida haya hecho tan tremendo progreso, mientras que él no ha hallado aún la fortaleza para hacer lo mismo.

Por otra parte, en tal caso es claro quién tiene que hacer concesiones a fin de evitar fricciones. Para la persona no-religiosa es de hecho más fácil hacer una concesión, por cuanto esto no involucra ninguna transgresión o pecado, ni siquiera alguna fuerte violación de sus convicciones o tormento de conciencia; como mucho podría involucrar ciertas inconveniencias. Por otra parte, para la persona religiosa, una concesión significa una brecha en sus fuertes sentimientos religiosos, y en convicciones que tocan el núcleo mismo del alma.

De lo antedicho se desprende que el compañero, si ve que no hay intento de la otra parte de ser dominante, sino que la otra parte está motivada sólo por fuertes sentimientos y la convicción de haber hallado la verdad, y por consiguiente quiere ver que una persona cercana y querida comparta esta verdad recién hallada, eventualmente cambiará su actitud, especialmente si usted sigue los caminos de la Torá, que son caminos agradables y de paz.

Que D-os le conceda que todas las dificultades y fricciones desaparezcan, y que usted y su marido puedan ir juntos por la senda de la verdad, el camino de la Torá y las mitzvot, con gozo y alegría en el corazón, y juntos críen a sus niños para una vida de Torá, Jupá (matrimonio) y buenas acciones, con buena salud y amplio sustento.

Con bendición,

Menajem M. Schneerson


*Fuente: Jabad.com