martes, 22 de septiembre de 2009

La fuerza de la Fe


Un hombre rico, jasid del Divrei Shalom de Stropkov, buscaba siempre adquirir un Etrog “Mehudar” (de lo más bello y perfecto) y para ello ofrecía altas sumas de dinero.


Después de unos años los negocios no lo favorecieron y perdió su fortuna.


Ese mismo año, cuando llegaba la festividad de Sucot, el hombre se sentía muy dolido, pues no podría comprar un Etrog como deseaba.


Cuando estaba parado en el Beit Hamidrash- pensativo, escuchó de pronto que su Rebe decía:


“¿Quién dijo que es imposible obtener un Etrog Mehudar este año? Se debe ir al negocio de los Etrogim, colocar la mano en el cajón y sacar un Etrog especial”


Al oír estas palabras, el jasid se apresuró y fue al negocio de Etroguim.


Preguntó cuánto costaba un Etrog sacado del cajón de gangas, sin siquiera mirar.


El comerciante respondió con una cifra muy baja.


¡El jasid introdujo su mano en el cajón, sin mirar, y para sorpresa de todos, sacó un Etrog Mehudar!



* Jabad Lubavitch Argentina