jueves, 14 de enero de 2010

Rabino Shalom Arush - La Promesa de Rabi Najman


“Solicito y te pido que te detengas por unos momentos y escuches con cuidado mis palabras. Estoy hablando para tu bien eterno. Debes saber que…”.

Una persona no puede ser llamada “Báal Teshuvá” – que significa literalmente “El que retorna”, el que se arrepiente y retorna al buen camino de la fe y de la Torá – si no consagra cada día un tiempo fijo para realizar Teshuvá – el arrepentimiento y retorno al buen proceder -.

La verdadera Teshuvá significa incluir en el día una hora de “Hitbodedut” – La Plegaria Personal en Aislamiento – confesando al Creador las faltas y transgresiones, pidiendo el perdón de HaShem y la determinación de mejorar. La Plegaria Personal no sólo apresura la Redención Individual de cada uno, sino que tambien la Redencion General del mundo entero.

El Rabi Najman de Breslev nos implora (Likutey Moharán I, 79) que no seamos el obstáculo que retrasa la Gueulá – La Redención Completa.

De este modo, cuando invertimos una hora por día en “Hitbodedut”, realmente apresuramos la llegada del Mesías y la rectificación del mundo. Cuantas más personas hablen al Creador en Plegaria Personal cada día, más rápido veremos ese día tan esperado. No sólo esto; de cada plegaria que se reza se crea un ángel – es decir una fuerza espiritual – que luego ilumina a otras personas e implanta en ellos el deseo de buscar a HaShem.

 * La Promesa Eterna

Cierta vez una persona me pidió un consejo para ser feliz. La respuesta que le di fue de una sola palabra: “¡Teshuvá!”. Le dije que haga una hora de rezo personal cada día, y logrará la felicidad. Todo el tiempo que el hombre no hace “Teshuvá” – retornar a HaShem con todo su corazón – no puede ser realmente feliz.

¿Se preguntan por qué?

La razón es muy simple: transgresiones no corregidas son como cortinas de plomo sobre el alma. Ellas bloquean la Luz del Creador y le causan al hombre sentirse pesado, oscuro, y por lo tanto preocupado y deprimido.

La hora diaria de “Teshuvá” y de Plegaria Personal hacen desaparecer las cortinas de plomo, liberando un peso enorme del corazón y del alma, permitiendo al hombre disfrutar de la exquisita y sublime iluminación de la Luz Divina.

No hay ningún atajo y ningún substituto a la hora diaria de la “Hitbodedút”. Quien no ha probado aún la dulzura de, por lo menos, una hora de Plegaria Personal cada día, no conoce todavía el significado del verdadero arrepentimiento.

La verdadera Teshuvá significa hablar con HaShem, tal como ha dicho el Profeta Oseas (Oseas 14:3), “Tomad con vosotros palabras, y retornad al Eterno”.

El Rabi Najman de Breslev dio a aquella gente afortunada que practica la hora diaria de “Hitbodedut” promesas maravillosas para la posteridad, como está escrito en la siguiente famosa carta:



"A ti, mi cercano y querido discípulo:

Solicito y te pido que te detengas por unos momentos y escuches con cuidado mis palabras. Estoy hablando para tu bien eterno. Debes saber que me costó mucho trabajo lograr acercarte a mí. Tú puedes entender y sentir un poco los milagros que te ocurrieron para acercarte a mí.

Y así, una de las condiciones que yo estipulo a aquellos que acerqué, es que no permitan a los demás que los engañen, y que ellos mismos no se dejen engañar. Ya lo has oído muchas veces, y ya has entendido, que mi consejo y método principal, para alcanzar la completa corrección del alma, rectificar todo lo necesario, y lograr todo lo posible, es únicamente la “Hitbodedut” - que el hombre designe un lugar exclusivo donde pueda conversar y derramar su corazón frente a HaShem, pedir por todas sus necesidades, materiales y espirituales, admitir todo lo que falló, inadvertida o intencionalmente, bajo presión o por libre albedrío, y agradecer al Creador por todos Sus favores, materiales y espirituales.

¡Yo he logrado que HaShem acepte, que cualquier persona que ponga en práctica este consejo con completa simplicidad - acercarse a Él cada día durante una hora de plegaria, aun cuando en ese momento no experimenta ninguna excitación espiritual, aun cuando no siente ninguna estimulación, aun cuando no puede pronunciar palabra - y sólo se esfuerce a anhelar a hablarle a Ëll - ¡merecerá todo lo bueno posible y no habrá ningún Juicio Severo sobre él en el Cielo! Pues practicando este consejo se rectificará todo - las tres partes de su alma: Nefesh, Ruaj, y Neshamá, y todos los mundos espirituales que dependen de él, a partir de la época de Adán - el primer ser humano - y hasta la llegada del Mesías.

Ésta es la firme y absoluta verdad, y yo salgo de garante por esto.

Firmado, Rabi Najman de Breslev”.

* ¿Qué más se puede agregar después de palabras tan claras y firmes?

Pero no sólo esto, sino que el Rebe Najman logró llegar a un acuerdo con HaShem, que quien realice una hora de “Hitbodedut” cada día, disfrutará de longevidad, hasta alcanzar cumplir su misión personal sobre la Tierra.
 
Por lo tanto, el que desea disfrutar de una hermosa vida larga en este mundo, de la promesa de salvarse de todo castigo en el Mundo Venidero, y ser digno de llegar inmediatamente al Paraíso – así como de las otras promesas que menciona el Rabi Najman y los grandes Justos – deberá esforzarse para tener su propia “Hitbodedut” – “La Plegaria Personal en Aislamiento” durante una hora cada día de su vida, sin excusas.
 
 
* Fuente: - Extraído del libro "En los Campos del Bosque – Guía Práctica Para la Plegaria Personal" por Rabi Shalom Arush, próximamente en español -