lunes, 14 de septiembre de 2009

Jaim Kramer - Rosh HaShaná con el Tzadik


"En Rosh HaShaná toda la Creación pasa delante de Di-s y es sometida a juicio.
Somos juzgados por cada uno de los actos cometidos, por cada palabra y por cada pensamiento..."

Enseña el Rebe Najmán: La gente va hacia el Tzadik en Rosh HaShaná.

Y la razón es la siguiente: En Rosh HaShaná son proclamados los decretos para todo el año. Por lo tanto, este es el momento apropiado para mitigar y endulzar cualquiera de ellos. Esto debe realizarse en su misma fuente, en el Pensamiento de Arriba y sólo puede lograrse purificando nuestros propios pensamientos. Pero, sea como fuere, la única manera de lograr esa pureza de pensamiento es a través del Tzadik.

De manera que viajamos para estar con el Tzadik en Rosh HaShaná, para poder purificar nuestras mentes, cosa que trae bondad y compasión para todo el año (Likutey Moharan I, 211).

En Rosh HaShaná toda la Creación pasa delante de Di-s y es sometida a juicio (Rosh HaShaná 16a) . Somos juzgados por cada uno de los actos cometidos, por cada palabra y por cada pensamiento. Si en verdad creemos esto, sabemos que tenemos un buen motivo para preocuparnos. Rabí Levi Itzjak de Berditchov solía decir: Cuando llega el mes de Elul, siento [el temor] en mis espaldas (Rabí Eliahu Jaim Rosen ).

¿Y qué hacemos entonces? Arrepentirnos. Pero si las cosas están tan mal como pensamos, ¿qué posibilidad tenemos? La hoja del débito tiene algunas páginas de largo, muchas quizás. Y el crédito, en el mejor de los casos, no es muy grande. ¿Existe acaso la posibilidad de arrepentirse de todo?

* Enseña el Rebe Najmán: Cada juicio, cada decreto, es una restricción, que tiene su propia y específica manera de ser mitigada. Esto se debe a que un decreto sólo puede ser suavizado en su fuente y la fuente de todo juicio se halla limitada a una parte específica de la Sabiduría Superior. Aquél que desee separar cada uno de los juicios y transformarlo en compasión y bondad debe elevarse hasta cada una de sus fuentes, individualmente.

Pero existe un Sejel HaKolel (una Sabiduría Abarcadora de Todo) que sobrepasa a las Sabidurías individuales. Aquél que puede alcanzar este Sejel HaKolel es capaz de suavizar todos los decretos, pues todos ellos, individualmente, emanan de esta Sabiduría Abarcadora. Y es por esto que la gente viaja para estar con el Tzadik para Rosh HaShaná. Cada persona llega con su propia y personal restricción, con su propio bien y mal. Y dado que el Tzadik puede elevarse hasta la más alta de las fuentes, él es la encarnación del Sejel HaKolel. Es capaz de tomar y suavizar cada restricción, cada juicio y decreto (Likutey Moharan I, 61:6-7).

Rosh HaShaná es un día de juicio, un día en que los decretos rigurosos pueden ser proclamados contra una persona o su familia, Di-s no lo permita.

Pero ese día contiene también, en sí mismo, el antídoto contra el juicio estricto. Por lo tanto, aun si la persona no pudo ser ni comportarse como hubiera debido durante todo el año, tiene ahora la posibilidad y una buena posibilidad en verdad, de arrepentirse y comenzar de nuevo. El Año Nuevo brinda la oportunidad de volver a comenzar, de manera que aunque la hoja del débito sea larga, ser más fácil alcanzar la aparentemente imposible tarea de arreglarlo todo, viajando para estar con el Tzadik. Como un abogado de primer nivel, él es capaz de apelar por nosotros, elevándose incluso hasta la Sabiduría Abarcadora, en pro de suavizar cualquier decreto.

- Selección extraída del libro "Cruzando el Puente Angosto" por Jaim Kramer, © Breslov Research Institute -