jueves, 27 de enero de 2011

Adopción intercultural (¿No te acuerdas? ¿tus padres no te han dicho que eres adoptado?)


Por Rabino Yisrael Ricce - El Rabino es director ejecutivo de Jabad en Marin, condado de Marin, California y presidente del comité de redacción del instituto de estudios judaicos (JLI). El rabino Rice es el creador del seminario "Infinite Within" y autor "The Kabbalah of Now." Rice vive en San Rafael, California con su esposa, Gittel, y nueve niños.

- Últimamente se habla mucho del tema de la adopción intercultural. Y debería de haber. Los estudios han demostrado que arrancar a un niño de su ambiente nativo y cultura, es muy traumático.

Desde la más temprana edad, nos acostumbramos a los idiomas, gustos, olores, sonidos y sensaciones. Todos estos sentidos ayudan a crear nuestro entorno, nuestro hogar. No importa qué tan pobres hayamos sido, extrañamos y buscamos volver a casa.

¿Significa esto que no debemos llevar a cabo tales adopciones?

En algunos casos, la vida del niño depende de ello. Incluso aunque una adopción intercultural es justificada o necesaria, tiene que ser hecha con la correcta transición del niño. Se les recomienda a los padres adoptivos aprender el idioma nativo del niño, su cultura, comida y música. Se les indica crear un ambiente que tenga algunos elementos de la tierra nativa del niño.

La mejor forma de enfocar esto, es pensar que no estás adoptando un niño, sino, ¡que el está adoptándote a ti!

Esto me hace pensar en otro tipo de adopción. Tiene que ver con un niño de un lugar más lejano, de una travesía más desafiante y de una diferencia cultural mucho más extrema de la que puedas imaginar.

"Estoy hablando de ti. ¿No te acuerdas?
Quiero decir, ¿tus padres no te han dicho que eres adoptado?"

Tienes un alma, una neshamá.

Esta alma (tu alma), viene de un lugar muy elevado, en donde es una sola cosa con Di-s. Es totalmente consciente de la unidad completa con Di-s, que es una parte inseparable de Él. No tiene dudas, preocupaciones, conflictos, cuentas para pagar…

¿Suena esto como algo terrestre?

La verdad que no. (Aún no, por lo menos)

Desde este profundo y elevado lugar de origen, el alma es adoptada por tu familia y tu cuerpo. Desciende a través de una red espiritual, hasta que en el momento del nacimiento, se asienta firmemente en tu cuerpo en el planeta Tierra.

¡Imagínate el caos cultural! Imagina las diferencias de idioma y percepción, en sonidos e imágenes, mientras el alma es transportada a esta nueva dimensión.

Pero tenemos formas de ayudar en la transición de nuestra alma, de hacer más fácil el descenso, de aclimatar el alma en nuestro cuerpo y existencia material.

. Idioma:

Incrementar tu conocimiento de la Torá, el idioma Divino que el alma entiende.

. Comidas y Aromas:

Incluso en el estado espiritual, el alma no come ni huele, aquí abajo, precisa comida para permanecer en contacto con el cuerpo. Y hay comidas cuyos aromas y gustos la ayudan a recordar su hogar.

El vino de Kidush, la jalá, y otras comidas sabáticas, matzá en Pesaj, el aroma del etrog o de la rama de mirto en Sucot, le traen memorias al alma. Ciertamente, el alma puede tolerar solamente comida kosher, comidas que cumplen con las reglas de su entorno espiritual: La Torá.

. Sonidos:

El sonido de la plegaria y del estudio de la Torá es bastante familiar. El Shofar en Rosh Hashaná realmente la mantiene activa. Músicas judías que alaban el amor de su vida y hablan de las mitzvot que le hacemos recordar los coros de los ángeles y almas arriba.

A veces la adaptación puede ser complicada, pero debemos recordar por lo que está pasando nuestra alma, la casa que ha sacrificado para ser parte de nuestra vida. Y cuando hacemos el esfuerzo, un evento interesante ocurre.

Como muchos padres que adoptan pueden testificar, puedes pensar que realmente puedes cambiar la vida de un niño, pero muy pronto te das cuenta lo que cambia es tu vida…


* Fuente: Jabad.com